Towards networks of collective care in the street. / Hacía redes de cuidado colectivo en la calle.

An essay by María Bonomi and Lucía Cozzi / Un ensayo de María Bonomi y Lucía Cozzi

More Art
8 min readMar 7, 2023

March 7, 2023

Encounter for collective drawing organized with Escándalo bookstore and gallery space in San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina, January 2023. / Encuentro de dibujo colectivo organizado con la librería y galería Escándalo en San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina, en enero de 2023.

Ahead of Networks of Collective Care, a public presentation of work from More Art’s 2022 Fellows on March 11th, María Bonomi and Lucía Cozzi examine the power of collective art making in fostering community care.

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Sidewalks, parks, community gardens, streets. Public sites of encounter that become collective spaces as we activate them. In the collective, we abandon our individuality in order to expand our vision of the present, and our imagination of possible futures. Collective art practices build on this, creating poetic, action-based, and creative opportunities to be, collectively. Art as a catalyst for collectivity can strengthen our capacity for mutual aid, and deepen our reach into care. This is illustrated in the practice of artists working collectively, in community, and in public spaces.

Since 1997, Grupo de Arte Callejero (GAC), an Argentinean collective, has organized artworks as an evolving group, entrenched in community, acting in the streets. We use the term ‘organize’ intentionally, to reflect the group’s dynamic as an activist structure that engages through artistic practices. GAC’s practice stretches the way that public space can hold political actions through performance, appropriated urban graphics, collectivity, and art-as-research. As artists, we are deeply moved by their intention to create situations, reveal tensions, and generate possibilities for community healing and autonomy. The processes that bring their artworks to life, in service of a greater social agenda beyond art, are at the center of GAC’s practice. Their strategies for collective art—freed from boundaries of individualism, capitalist production, and disciplinary restrictions—and the relationship they form with current social demands, illustrate art’s ability to foster collectivity.

Juego de la Silla (Chair Game) on the S26. Sáenz Peña and Florida — September 26, 2000. Within the framework of the global day of action against the G7 summit in Europe, a series of actions were carried out in different parts of the city. El juego de la silla was a performance that dealt with unemployment and job insecurity as a consequence of globalization and neoliberalism. It simulated a television game show that promised the winner an unmissable prize: a precarious job. This action was repeated at IMPA, a factory that was declared bankrupt by its owners and was later recovered by its workers. Translated from: Juego de la Silla

In 2020, we witnessed and took part in the mutual aid movement that bloomed from organizing groups in Bushwick, New York. During this time, as the streets were empty, marked to encourage distance, and violently policed, the possibilities for play, contact, and encounters were scarce. As artists and co-organizers, we painted together and recognized how changing notions of social contact impact our ability to organize and most importantly, to care for each other. Wanting to share this exploration, we began holding public encuentros, inhabiting the street to weave networks of mutual care as we held, with art as the social support, the space to be in community — a community that formed around the invitation to come in contact with each other.

In encuentros, the surface is a space for research, dialogue, and collective expression. We value the process over the final output, as it is the movement through which we flourish, generating connections and growth. Encuentros, as a mode of expansion, offer us the amplitude to imagine new forms of contact and collective action — moving beyond mutual aid into collective care. Encuentros remind us that we are not alone, that together we are stronger, and that there is no possibility of affect without collective compromise.

In times of isolation, rapid change, and fear, in-person collective public art can serve as a powerful tool of solidarity and community. In the street, we have the possibility to reimagine together and transform as we expose the process out in the open. Artists working collectively and in the public, have a unique ability towards care when working alongside organizers, their local communities, and in a mode of participation that encourages dialogue and transparency. Art at the service of mutual care can present creative strategies to foster social connections and contact which can, as result, deepen our ability to organize. Uniquely positioned to disrupt the streets, public collective art can activate — through care — a more intentional and vulnerable condition of ‘community.’

Collective painting encounter organized with Amant Foundation for community party.
Collective painting encounter organized with Amant Foundation for community party. On this occasion, we come together to think about the sounds of collective care. Sounds make us travel, reminding us of everything that surrounds us but that isn’t visible. Beyond the alarm, we reflect about collective voices, the sound manifestation of the networks that surround and sustain us.
Encounter for play and collective painting organized with MyHome Adult Day Care Center.
Encounter for play and collective painting organized with MyHome Adult Day Care Center. When two drawings meet, a little world is born.

Antes de Networks of Collective Care (Redes de Cuidado Colectivo), una presentación pública del trabajo de María Bonomi y Lucía Cozzi, participantes de la Beca 2022 de More Art, que examinan el poder de la creación artística colectiva para fomentar el cuidado comunitario.

Veredas, parques, jardines comunitarios, calles. Sitios públicos de encuentro que se transforman en espacios colectivos al activarlos. En lo colectivo, abandonamos la individualidad para expandir nuestra visión del presente, y nuestra imaginación de posibles futuros. Las prácticas de arte colectivas construyen desde esta base, poética y creativamente accionando para generar oportunidades de ser, colectivamente. El arte como catalizador de lo colectivo puede fortalecer nuestra capacidad de cuidado mutuo, y profundizar nuestro alcance hacia lo afectivo. Esto se ve ilustrado en la práctica de artistas que trabajan colectivamente, en comunidad y en la vía pública.

Desde 1997, Grupo de Arte Callejero (GAC), un colectivo argentino, organiza obras de arte callejeras comprometidas con la comunidad. Usamos el término ‘organizar’ intencionalmente, para reflejar la dinámica del grupo como estructura de activismo que actúa ac través de prácticas artísticas. En sus obras, GAC desafía las formas en que el espacio público sostiene acciones políticas con su uso de artes performáticas, la apropiación de gráficas urbanas, la colectividad, y el arte como método de investigación. Como artistas, estamos profundamente conmovides por su intención de crear situaciones, revelar tensiones, y de generar posibilidades de sanación y autonomía colectiva. Los procesos que transitan para crear sus obras, en servicio de una agenda social más allá del arte, están en el centro de la práctica de GAC. Las estrategias con las cuales enmarcan su trabajo colectivo — libre de los límites del individualismo, de la producción capitalista, y de restricciones disciplinarias — y la relación que establecen con demandas sociales actuales, ilustra la habilidad del arte para fomentar la colectividad.

Juego de la Silla en el S26. Sáenz Peña y Florida — 26 de Septiembre, 2000. Adentro del cuadro del dia global de acción en contra de la cumbre G7 en Europa, una serie de acciones se llevaron a cabo en diferentes partes de la ciudad. El juego de la silla fue una performance sobre el desempleo y la falta de trabajo que eran consecuencia de la globalización y el neoliberalismo. Simulaba un juego de un programa de television que prometia al ganador un premio extraordinario: un trabajo precarizado. Esta acción fue repetida en IMPA, una fabrica que se declaró en bancarrota por sus propios dueños y mas tarde fue recuperada por sus trabajadores. Captura de pantalla de: Juego de la Silla

En el 2020, fuimos testigos y formamos parte del movimiento de ayuda mutua que floreció de grupos de organizadores y activistas en Bushwick, Nueva York. Durante este tiempo, como las calles estaban vacías, marcadas para fomentar la distancia y violentamente vigiladas, las posibilidades de juego, contacto y encuentros eran escasas. Como artistas y co-organizadoras, pintando juntes reconocimos los cambios en el contacto social y sus efectos sobre nuestra capacidad de organizarnos y, lo que es más importante, de cuidarnos unes a otres. Con el deseo de compartir estas exploración, comenzamos a realizar encuentros públicos habitando espacios callejeros para tejer redes de cuidado mutuo mientras sosteníamos, con el arte como apoyo social, el espacio para estar en comunidad — una comunidad que se formaba en torno a la invitación de entrar en contacto.

En los encuentros, la superficie es el espacio de investigación, diálogo y expresión colectiva. Valoramos el proceso sobre el resultado final, ya que es el movimiento a través del cual florecemos, generando conexiones y crecimiento. Los encuentros, como modo de expansión, nos ofrecen amplitud para imaginar nuevas formas de vincularnos y de accionar colectivamente — más allá de la ayuda mutua y hacia el cariño. Los encuentros nos recuerdan que no estamos soles, que unides somos mas fuertes y que no hay posibilidad afectiva sin compromiso colectivo.

En tiempos de aislamiento, cambios rápidos, y miedo, el arte público, colectivo y presencial puede servir como una poderosa herramienta de solidaridad y comunidad. En la calle, tenemos la posibilidad de imaginarnos juntes y transformarnos a medida que vamos exponiendo el proceso al aire libre. Les artistas que trabajan colectivamente, y en la vía pública, tienen una habilidad única de guiarnos hacia el cuidado, si es que trabajan junto a les organizadores, sus comunidades locales, y en un modo de participación que fomente el diálogo y la transparencia. El arte al servicio del cuidado mutuo puede presentarnos con estrategias creativas para fomentar los vínculos sociales, y el contacto que, como resultado, pueden profundizar nuestra capacidad de organización. Con una posición única para movilizar las calles, el arte público y colectivo puede activar — a través del cuidado — una condición más intencional y vulnerable de ‘comunidad’.

Collective painting encounter organized with Amant Foundation for community party.
Encuentro de pintura colectiva organizado con Amant Foundation para fiesta comunitaria. En esta ocasión, nos encontramos para reflexionar sobre sonidos de cuidado mutuo. Los sonidos nos hacen viajar, recordándonos de todo aquello que nos rodea pero no se ve. Más allá de la alarma, reflexionamos acerca de las voces colectivas, la manifestación sonora de las redes que nos rodean, y nos sostienen.
Encounter for play and collective painting organized with MyHome Adult Day Care Center.
Encuentro de juego y pintura colectiva organizado con MyHome Adult Day Care Center. En la unión de dos dibujos, nace un mundito.
María Bonomi & Lucía Cozzi

María Bonomi and Lucía Cozzi are a Brooklyn-based artist duo from Argentina. They came into contact in 2019 as collective members of Mil Mundos Books and began to establish a loving and collaborative bond. They see that first meeting as the starting point of a spiral that extends with each new encounter, emphasizing the spiral as a symbol of movement, transformation and growth. Their practice explores collective public art as a channel for reflection, action and affect. In their collaborative pieces, encuentros, they co-create spaces of research and dialogue using the shared surface as the conversation space. They value process over output, as it is the catalyst for collective contact, expression and generative bonds.

Experience María and Lucía’s work in Networks of Collective Care on Saturday, March 11th at Recess in Brooklyn, NY. Click here to learn more and register for this free event.

This article was commissioned by More Art, written and translated by María Bonomi and Lucía Cozzi, and edited by Madison Markham. All images courtesy of María Bonomi & Lucía Cozzi.

María Bonomi y Lucía Cozzi son un dúo de artistas argentinas con base en Brooklyn, NY. Entraron en contacto en 2019 como miembros del colectivo de la librería Mil Mundos y comenzaron a establecer un vínculo amoroso y colaborativo. Ven ese primer encuentro como el punto inicial de una espiral que se va extendiendo con cada nueva reunión, enfatizando la espiral como símbolo de movimiento, transformación y crecimiento. Su práctica explora el arte público y colectivo como canal de reflexión, acción, y afecto. En sus piezas colaborativas, encuentros, crean espacios de investigación y diálogo usando la superficie compartida como espacio de conversación. Valoran el proceso sobre el resultado final, ya que es catalizador del contacto colectivo, la expresión y los vínculos generativos.

Experimente el trabajo de María y Lucía en Networks of Collective Care (Redes de Cuidado Colectivo) el Sábado 11 de Marzo en Recess en Brooklyn, NY. Haga click aquí para obtener mas información y registrarse en este evento gratuito.

Este artículo fue comisionado por More Art, escrito y traducido por María Bonomi y Lucía Cozzi, y editado por Madison Markham. Todas las imagenes son cortesia de María Bonomi & Lucía Cozzi.

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